ESPAÑOL
(In English, below)
Hoy día (el 12 de mayo) merece la pena revisitar el tema del ambientalismo. Hace dos días, la Intendenta de Aysén en la Patagonia, con el apoyo del Presidente Piñera y los Ministros de Energía y de Interior, aprobó un controversial proyecto de desarrollo, incluso la construcción tras diez años de cinco centros hidroeléctricos por corporaciones extranjeras, para llevar unos 2.600.000 MW de energía desde embalsadas aguas patagónicas hasta la capital de Santiago. El 10 de mayo terminó con manifestaciones y protestas en Coyhaique (en Aysén), Temuco, Santiago, y otras ciudades, criticando lo que se ve de muchos lados como un proceso cerrado de aprobación, entre funcionarios públicos ya decididos hace mucho tiempo, y muchos vinculados a las empresas involucradas.[i] Además, el proyecto parece ignorar la obligación del gobierno, puesta por la ONU, de consultar con los pueblos indígenas antes de llevar a cabo tales mega-proyectos.[ii]
Tomás Mosciatti, del Radio Bío-Bío, resume la polémica, enfocando los siguientes asuntos (su video de CNN se vincula arriba). El Ministro de Energía de Chile justificó la aprobación de HidroAysén por citar una emergencia energética, sin embargo los pasos normalmente tomados en tales situaciones (por ejemplo, el racionamiento de luz) nunca ocurrieron. El Ambajador chileno en Buenos Aires ha hablado de la venta de energía chilena en Argentina, lo que significaría que Chile se quedaría con la contaminación, como el precio de hacer negocios, mientras vendría en el extranjero la energía que no se alcanza gastar en este lado. Pues, concretamente 100% de la energía producida por HidroAysén irá a Santiago, por 2.200km de tendido, cuya construcción todavía no ha sido aprobada ambientalmente. El tendido cruzará seis parques nacionales, once reservas, dieciséis humedales, y treinta y dos áreas privadas protegidas. El sistema tarifario de la producción de energía en Chile se basa en los métodos menos eficientes, entonces los chilenos pagarán a los dueños de HidroAysén la tarifa medida para la producción de energía con el petróleo, mientras en realidad se usarán el agua. HidroAysén disminuye la competencia y aumenta la concentración en el ya monopolístico sector energético de Chile: Colbún y ENDESA, dos de las tres más grandes corporaciones energéticas operando en Chile, se han combinado en HidroAysén, y como resultado compartirán 80% del mercado chileno de energía. Por su parte, ENDESA, basada en España, ya es dueño de 96% de los derechos de agua en Aysén.
INGLÉS
“Porque mi cuerpo es tierra—sangre y agua”: follow-up on Día por la Tierra—why call attention to environmentalism?
Right now (May 12) it is worth revisiting the topic of environmentalism. Two days ago, the Intendenta (regional governor) of the Aysén region in Patagonia, with the support of President Piñera and the Ministers of Energy and the Interior, approved a highly controversial hydroelectric development project for Patagonia. Named HidroAysén, the project will involve the ten-year construction of five hydroelectric plants by foreign corporations, to bring some 2,600,000 MW of power from dammed Patagonian rivers to the capital in Santiago. May 10 ended with large protests in Coyhaique (in Aysén), Temuco, Santiago, and other cities, criticizing what is widely viewed as a closed approval process among political officials who already had their minds made up, and/or have close links to the energy corporations involved.[iii] Additionally, the project allegedly shirks the government’s U.N.-enforced obligation to consult indigenous communities before carrying out mega development projects.[iv]
Tomás Mosciatti of Radio Bío-Bío summarizes the issue in broad strokes, focusing on the following points (his video spot on CNN Chile is linked above). Chile’s Energy Minister rationalized the approval of HidroAysén by citing an energy emergency, but other steps normally taken in energy emergencies (such as electricity rationing) never occurred. The Chilean Ambassador in Buenos Aires has discussed the sale of Chilean hydroelectric energy to Argentina, meaning that Chile would keep the contamination as the cost of doing business, while sending energy abroad that exceeds the domestic consumption needs. More concretely, as currently planned, 100% of the energy produced by HidroAysén will go to Santiago, through 2,200km of cables and towers, whose construction does not yet have environmental approval. The cables will cross six national parks, eleven reserves, sixteen wetlands, and thirty-two private protected land reserves. The tax system for energy production in Chile is based on the least efficient forms of production, so Chileans will pay the owners of HidroAysén the rate of petroleum-produced energy, while the energy will actually be produced with water. HidroAysén will further diminish competition and augment concentration in Chile’s already monopolistic energy sector: Colbún and ENDESA, two of the three largest energy corporations working in Chile, have combined in HidroAysén, and as a result they will share 80% of Chile’s energy market. Spanish-based ENDESA, for its part, already has 96% of the water rights in Aysén.
[i] Ver “Tensa Jornada terminó con incindentes y apedreos en el centro de Coyhaique,” El Mercurio, 10 mayo 2011.
[ii] Ver “Comunidades Mapuches Huilliches rechazan proceso de consulta que está llevando a cabo el gobierno, denominado "consulta nacional Indígena," Mapuexpress.net, http://mapuexpress.net/?act=news&id=6882.
[iii] See “Tensa Jornada terminó con incindentes y apedreos en el centro de Coyhaique,” El Mercurio, 10 mayo 2011.
[iv] See “Comunidades Mapuches Huilliches rechazan proceso de consulta que está llevando a cabo el gobierno, denominado "consulta nacional Indígena," Mapuexpress.net, http://mapuexpress.net/?act=news&id=6882.

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